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Control de Natalidad
Publicado el 30 30e Noviembre 30e 2008 Sin comentarios aún ...“…Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.”
Juan 1:13 LB
“Si el árbol es saludable, la lluvia y el sol lo hacen crecer. Si el árbol no es saludable, esos mismos elementos causarán su pudrición.”
De igual manera, las relaciones sexuales practicadas dentro de los planes del Creador enriquecen y completan la vida matrimonial.
Las costumbres o modas están moviéndose y cambiando constantemente. La persona de Dios, la naturaleza de Dios, el plan creador de Dios, no cambian. El curso de la vida cambia muy poco, si es que cambia. La naturaleza y las necesidades del hombre y de la mujer permanecen constantes. Los procesos de reproducción y las necesidades de nuestros niños en crecimiento siguen patrones uniformes prefijados.
La familia cristiana debe mantenerse anclada en el plan de Dios.
El gran avance de la medicina también ha logrado la creación de píldoras anticonceptivas y variados métodos que permiten que disfrute de la relación sexual sin que ello implique el embarazo de la mujer.
En el Nuevo Testamento no hay un texto que, en forma directa apruebe o desapruebe la práctica del control de nacimientos de los hijos. Indirectamente, acaso podríamos apelar a Juan 1:13 donde se nos dice -a manera de contraste entre hijos humanos e hijos de Dios- que estos últimos “no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.” Por deducción, los hijos humanos son producto de la decisión del hombre. Es decir, el hombre, ser de carne y sangre, tiene la facultad de decidir, por lo menos hasta cierto punto, cuándo engendrar un hijo.
Podemos decir que mientras el Nuevo Testamento se pronuncia en contra de pecado sexuales como el adulterio, la fornicación y la homosexualidad, nada dice en contra del control o el esparcimiento de los hijos. Esto ya, es decir, bastante.Planificación familiar
Son algunas de las expresiones referentes al proceso por el cual, mediante distintos métodos, se espacian los nacimientos.
“La contraconcepción es el conjunto de técnicas que permiten poner a cubierto temporariamente a la mujer del riesgo del embarazo. Debe diferenciarse nítidamente de la esterilización, es decir, la prevención definitiva del embarazo, en general por medios quirúrgicos y no confundirlo con el aborto, que es la pérdida o destrucción deliberada del producto de la concepción.”Un problema moderno
Aunque el control de nacimientos es un problema antiguo (hay un papiro egipcio que tiene una antigüedad de 4000 años y fue debate de los filósofos griegos hace unos 2400 años), en cierto modo es un problema que corresponde a la era contemporánea.
En cuanto a la realidad latinoamericana, que es la que más nos atañe, la situación es la siguiente:En 1920, 165millones de habitantes
En 1950, 216millones de habitantes
En 1960, 283millones de habitantes
En 1970, 366millones de habitantes
En 1981, 562millones de habitantes
En el año 2000 esto, que se da en llamar “explosión demográfica”, es lo que hizo decir a Albert Einstein: “De las tres amenazas que pesan sobre el mundo, la menos grave es la de la bomba atómica, la más urgente es la del hambre, pero la más decisiva será la del hundimiento posible bajo una sociedad de masas.”
Paralelo al crecimiento demográfico marcha el fenómeno del hambre y la desnutrición de vastos sectores de la población con escasos recursos. El hecho se agrava con la llegada de un nuevo hijo al seno de un hogar pobre. Y al hambre y a la desnutrición se unen, inevitablemente, el analfabetismo y el vestido. Es claro que los padres que no tienen que dar de comer a sus hijos difícilmente podrán enviarlos a la escuela.¿Y tú que opinas?


